La
natación para bebés es aquella donde el pequeño toma contacto por primera vez
con las piscinas y se adapta a ellas poco a poco. El agua de la temperatura de
la piscina ha de estar en 32 grados centígrados y preferentemente ha de ser
cubierta.
Es
importante no soltar al bebé solo en ningún momento, ha de estar junto a
nosotros para que se sienta seguro y tranquilo. A continuación, os detallaremos
una serie de beneficios que obtendrá el pequeño al practicar la natación para
bebés:
1. Desarrollará las nociones de desplazamiento y distancia y conseguirá tener una mayor coordinación motriz.
2. Fortalecerá su sistema cardio-respiratorio.
3. Aumentará su coeficiente intelectual al desarrollar una mayor percepción del mundo que le rodea y aprenderá a ser más observador.
4. Desarrollará habilidades vitales de supervivencia.
5. Se sentirá más seguro. Por todo esto es beneficiosa la natación para bebés, no obstante, es recomendable que antes de llevarle consultes a tu pediatra.

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